Durante el siglo XX, la comunidad afroamericana en Estados Unidos carecía el derecho a crear negocios propios. Pero tras la Proclamación de Emancipación en 1863, muchas puertas fueron abiertas. Eso le permitió a la afroamericana Sarah Breedlove, pasar de ser una simple lavandera a convertirse en Madam C. J. Walker, una emprendedora con una gran fortuna.

La historia de Madam C. J. Walker

Owen Breedlove y su esposa Minerva (Anderson) Breedlove eran una pareja afroamericana que vivió en Estados Unidos durante el siglo XX. En una época en la cual la esclavitud aún estaba vigente. Ellos tuvieron 5 hijos que nacieron bajo estas circunstancias: Alexander, Solomon, Owen Jr., James y Louvinia. No obstante, poco tiempo después de la firma de la Proclamación de Emancipación, tuvieron a su primera hija nacida bajo libertad.

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Se trataba de Sarah Breedlove, cuya fecha de nacimiento fue el 23 de diciembre de 1867. Cerca del poblado de Delta, en Luisiana. A pesar de no haber sufrido las penurias de la esclavitud como su familia, sufrió la pérdida de sus padres a temprana edad. Su madre Minerva murió en 1874. Y su padre, murió poco tiempo después. Convirtiendo a Sarah en una huerfana a la edad de 7 años. Ella entonces empezó a vivir con su hermana mayor Louvinia y su cuñado, Jesse Powell.

Sarah Breedlove
Retrato editado y coloreado de Madam C. J. Walker hacia 1900. Fuente: Madam Walker Family Archives

Vida temprana

La vida para la pequeña Sarah no fue nada fácil. En 1877 se mudó con su hermana mayor y cuñado a la ciudad de Vicksburg en Misisipi. Con apenas 10 años tuvo que realizar trabajos domésticos recogiendo algodón. De cualquiera manera, las fuentes indican que es posible que haya sufrido abusos y opresión por parte de su cuñado.

Esto, según algunos biógrafos, hizo que a la edad de 14 años se casara con un hombre llamado Moses McWilliams. Posiblemente para escapar del ambiente opresivo de trabajo al que era sometida. Tiempo después en 1885, dio a luz a su primera hija: A’Lelia. Por desgracia, su marido murió 2 años después en 1887. Ella, ahora de 20 años, y su hija, de apenas 2, se mudaron a la ciudad de San Luis en Misuri.

Allí, 3 de sus hermanos ya se habían establecido como barberos. Tratando de sobrevivir, fue capaz de encontrar trabajo como lavandera. Ganando apenas $1,50 al día. Sin embargo, Sarah estaba determinada en hacer dinero para mandar a su hija a una escuela pública. Algo que le costó bastante pero que logró al fin y al cabo. Años más adelante, conoció al publicista y vendedor de periódicos Charles Joseph Walker, su futuro esposo y aliado en marketing.

Madam C. J. Walker Crecimiento Cabello
Un anuncio de periódico promocionando un producto de crecimiento del cabello de Madam C. J. Walker en 1915. Fuente: Convene

Emprendimiento en productos de belleza

En los años posteriores a 1880, Sarah comenzó a sufrir de una enfermedad muy común en la gente de raza negra. Se trataba de un desorden en el cuero cabelludo que le provocaba caspa y pérdida de cabello. Ocasionado por diversos factores como el estrés, una dieta pobre, lavado infrecuente y el uso de jabones para cabello dañinos. Ella aprendió sobre el cuidado del cabello a través de sus hermanos, quienes como se dijo antes, eran barberos.

En 1905, Sarah fue contratada como comisionista por la empresaria afroamericana Annie Malone. Quien ya había desarrollado una empresa prominente de productos para el cabello de mujeres negras, llamada posteriormente Poro. La experiencia que Sarah obtuvo vendiendo productos para el cabello, le permitió comenzar a desarrollar sus propios productos. Comenzó a experimentar con remedios caseros y productos para el cabello comercializados.

Con la ayuda de un farmacéutico de Denver y tras mucho ensayo y error, Sarah logró crear su propio champú y ungüento curativo para el cabello. El cual ella comenzó a promocionar con la ayuda de su esposo Charles. Fue entonces cuando él la animó a utilizar un seudónimo más reconocible: Madam C. J. Walker. Y allí fue cuando fundó Madam C. J. Walker Manufacturing Company, su propia empresa de productos para el cabello.

Villa Lewaro
Empleados y agentes de la empresa de Madam C. J. Walker, reunidos en su residencia de Villa Lewaro en agosto de 1924. Fuente: Madam Walker Family Archives

Crecimiento, madurez y muerte

Madam C. J. Walker y su esposo comenzaron a viajar a diferentes partes de Estados Unidos para vender la marca. Ella entendía la importancia de la publicidad y aprendió sobre marketing y promoción a través de su marido. Además de promocionar sus productos, ella comenzó a contratar y entrenar a miles de mujeres afroamericanas para que vendieran sus productos de puerta en puerta.

En pocas palabras, el marketing multinivel la ayudó a volverse exitosa. En 1908, Walker abrió una fábrica y una escuela de belleza en Pittsburgh, Pensilvania. Y más temprano que tarde su negocio comenzó a producir bastante dinero. Sus ingresos equivaldrían en la actualidad a millones de dólares. Sarah y su esposo fueron grandes promotores del “Método Walker”, el cual consistía en el uso y aplicación de sus productos.

Los “Agentes Walker” terminarían por ser conocidos en las comunidades negras de los Estados Unidos. Y se trataban de individuos (en especial mujeres negras) a las cuáles se las entrenaba en cosmetología y venta de productos. Walker incluso viajo por Latinoamérica promocionando y encontrando vendedores para sus productos. Fue filántropa y activista política y social. Y su nombre se hizo muy conocido en su país.

Ella falleció el 25 de mayo de 1919. Y para ese entonces, su empresa estaba valorada en más de un millón de dólares y su fortuna estimada entre $600,000 y $700,000. Aproximadamente $8 millones en la actualidad. Walker fue considerada la primera mujer afroamericana más rica de Estados Unidos. Y quizás la primera mujer millonaria hecha a sí misma en este país. Convirtiéndose en un icono afroamericano del empoderamiento femenino.

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