Desde tiempos inmemorables, han existido muchas formas de construir y adquirir viviendas. Dependiendo de donde sea, puede llegar a ser muy complicado e inaccesible. Posiblemente esa sea la razón por la cual nació lo que hoy en día se conoce como crowdfunding inmobiliario. Del cual incluso ya hay plataformas digitales en las cuales se puede comenzar. Hoy vamos a estudiar esta categoría del crowdfunding y ver de qué se trata.

¿Qué es el crowdfunding inmobiliario?

Vamos a hablar sobre este tipo de financiamiento colectivo. Básicamente, el crowdfunding inmobiliario es una nueva forma para invertir en bienes raíces. Para ello cuenta con una plataforma digital donde pueden registrarse usuarios y acceder a ella. Dentro de esta plataforma pueden encontrarse diferentes “proyectos” sobre la reformación y compra de inmuebles generalmente urbanos. Los usuarios pueden alquilar o vender sus inmuebles. Y si uno de los proyectos trata sobre un la construcción de un inmueble, los usuarios (que pasan a ser inversores) contribuyen aportes económicos. Con el fin de que el proyecto pueda ser llevado a cabo, si cumple con las características que ellos consideren.

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Las empresas que dirigen estas plataformas se encargan efectuar todos los trámites y los análisis de estas inversiones. Que al igual que en una plataforma de crowdfunding, estas cobran una comisión en porcentaje que equivale a sus ganancias. Vamos a explicar todo esto a profundidad para que se sienta mejor.

¿Cómo funciona el crowdfunding inmobiliario?

Las plataformas de crowdfunding inmobiliario tiene un único objetivo. Proponerle a usuarios que inviertan en proyectos de comprar de bienes raíces elegidos previamente según su propósito. Los inmuebles también se clasifican por su ubicación, su antigüedad y según las reformas o modificaciones que requiera. Los usuarios que se registran, pueden buscar proyectos y elegir los que más les gusten o se ajusten a sus necesidades. Y de allí invierten dinero en aquellos proyectos que sean de su preferencia. Al aportar dinero, los usuarios pasan a ser inversionistas y se convierten también en propietarios del inmueble. Junto con todos los demás inversionistas que también ofrecieron dinero para la misma.

Crowdfunding inmobiliario: ¿Qué es? 1

Cuando los usuarios acceden a la plataforma y revisan los proyectos, pueden encontrar más información útil. Lo que incluye el presupuesto necesario para construir, reformar y pagar los impuestos del inmueble. Y también permite ver cuál será la rentabilidad del inmueble cuando se alquile o se venda. Y al igual que con las plataformas de crowdfunding, los expertos detrás de ella son quienes deciden cuánto durará cada proyecto. Según las consideraciones y evaluaciones que ellos hagan. Los inversores ganarán ingresos por el alquiler y/o venta del inmueble, dichos ingresos dependerán de la cantidad de dinero que hayan invertido en el mismo.

Lo bueno y lo malo del crowdfunding inmobiliario

Como cualquier forma de financiamiento alternativo, el crowdfunding inmobiliario tiene sus pros y sus contras. Lo bueno del crowdfunding inmobiliario es que sirve como forma alternativa de inversión. Casi desplazando a los bancos y a otros métodos de financiamiento tradicionales. Tampoco requiere invertir una gran cantidad de dinero, por lo que se abren nuevas posibilidades de que otras personas de integren. El inversionista puede involucrarse en el momento que considere durante el transcurso del proyecto. Y en pocas palabras, se le puede considerar como se dijo antes el “Plan B” al lado del financiamiento bancario. Todos estos factores hacen del crowdfunding inmobiliario una buena opción. Este crowdfunding es famoso en España.

Housers Inversión Inmobiliaria
Una plataforma de crowdfunding inmobiliario conocida es Housers, con sedes en varios países como España. Fuente: Blogs – El Confidencial

Ahora el lado negativo. Una de las desventajas del crowdfunding inmobiliario es que puede tener limitaciones legales según el país. Otro punto es que requiere que el inversionista tenga altos conocimientos financieros para saber identificar los riesgos. Para los pequeños ahorradores o principiantes es más complicado saber medir los riesgos en las inversiones. Y otra desventaja que también ocurre en el crowdfunding tradicional, el no tener control del dinero. Es decir, no saber si el dinero invertido irá o no de verdad al propósito en el cual se aporta. Un último foco malo es que el crowdfunding inmobiliario puede prestarse para la corrupción. Y además, es importante que quien maneje la plataforma también sea un experto en bienes raíces y no solo en start-ups.

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Sé siempre precavido en el crowdfunding de bienes raíces…